Platón
07 de junio de 2026
— Elizondo Romero
Ígnea mujer de omnipresente sueño
deseo de muchos, de otros desdeño
brisa fugaz del alma atormentada
tormenta dulce de mirada velada
Oh poesía tardía de mi pluma,
inspiración de filosofía y verdad,
alma libre e inalcanzable
perfecta mezcla de corpórea beldad
Caprichoso hecho de amor atemporal
existencia justa, en tiempo injusto.
Deseo de tu mente y de tu cuerpo,
¿Digno es este simple mortal?
Danza desde la rendija el deseo
al ritmo de tus labios al hablar,
al compás de tu pecho al respirar,
esperando de la música una eternidad
Te quiero por lo que no ven los ojos
por lo que no tocan mis manos,
te quiero no por lo que mereces,
porque el amor no es merecido,
el amor es.
Deja un comentario